Documentos capturados por el ejército estadounidense en el escondite de Osama Bin Laden en Pakistán revelan una relación ambivalente entre Al-Qaeda e Irán.

Publicado en: 14/06/2012 Tipo: artículo

Análisis de las cartas publicado por CTC
Análisis de las cartas publicado por CTC

Generalidades

1.      El 3 de mayo de 2012, un año después de la eliminación de Osama Bin Laden a manos de una unidad de elite del ejército estadounidense, se publicaron 17 documentos capturados, no clasificados, que se encontraron en la casa que le sirvió de escondite en Abbottabad, Pakistán. Los documentos fueron publicados, completos y traducidos al inglés con análisis adjuntos [bajo el título "Letters from Abbottabad: Bin Laden Sidelined?"] por el Combating Terrorism Center (CTC) de la Academia Militar de West Point, que se encuentra en el Estado de Nueva York[1].

2.      Los 17documentos publicados son solo una pequeña porción de los 6000 contenidos en computadoras y discos duros que se capturaron en el recinto donde se escondía Osama Bin Laden en Abbottabad. Los documentos, desde el primero que data de principios de 2006 hasta el último que data de abril de 2011, son cartas y borradores de cartas de Bin Laden y de otras importantes figuras de Al-Qaeda.

3.      Entre los documentos se encuentra un intercambio de correspondencia entre Osama Bin Laden y un destacado personaje de Al-Qaeda ("Attiya") en la que se trata el tema de la liberación de militantes de la organización encarcelados en Irán, con referencias a las relaciones con ese país en general. En las cartas (que datan de 2009 y 2010) se refleja claramente el profundo recelo de Al-Qaeda respecto de Irán, un país chiíta y por tanto "herético", a cuyos líderes considera una "pandilla de delincuentes hipócritas".

4.      Entre Irán (chiíta) y Al-Qaeda (sunita) existen relaciones ambivalentes, con raíces en el profundo cisma religioso-ideológico del islam, pero al mismo tiempo existe una cooperación práctica, derivada puramente de los intereses de cada parte. El objetivo de dicha cooperación, desde la perspectiva iraní, es prevenir acciones de Al-Qaeda contra Irán y aprovechar a la vez las capacidades operativas de la organización y de la yihad mundial en Oriente Medio y en otros países para perpetrar atentados contra enemigos comunes: Estados Unidos y Occidente, Israel y el pueblo judío.

5.      En estas complejas relaciones hubo un acercamiento a partir de 2009, según se revela en las cartas, cuando Irán liberó a militantes de Al-Qaeda y a familiares de Osama Bin Laden, a los que había encarcelado unos años antes. La expresión operativa de este "acercamiento" fue el permiso otorgado a la red de activistas de Al-Qaeda para operar en territorio iraní, como importante vía de paso desde Afganistán y Pakistán a los focos de actividad terrorista dentro y fuera de Oriente Medio. Dicha red se ocupaba del transporte de militantes y fondos mientras el régimen iraní simulaba no darse cuenta y tal vez hasta le prestaba ayuda práctica (aun cuando la actividad terrorista de Al-Qaeda en países como Siria o Irak afectaba negativamente a importantes intereses iraníes, particularmente ante las conmociones en la región).

6.      En resumen: Irán es un territorio sumamente significativo para Al-Qaeda en términos de promoción de sus actividades logísticas (transporte de militantes y fondos) como base para sus operaciones. Por tanto, la red logística de Al-Qaeda en Irán es uno de los mayores bienes para el alto mando de la organización, particularmente ante las conmociones que tienen lugar en la región y frente a las aspiraciones de los líderes de Al-Qaeda de consolidar sus posiciones en el área, así como a la luz de la debilidad de Pakistán para contener la eliminación de numerosos dirigentes de la organización (entre ellos, recientemente, Abu Yahya Al-Libiy la posibilidad de que la liberación de los presos en Irán contribuya a engrosar sus filas.

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